27 Junio.

27 de Junio: entre “periodistas” y PERIODISTAS.

RAFAEL RATTIA*

En los últimos 3 quinquenios en Venezuela el ejercicio de la profesión ha devenido la praxis profesional màs riesgosa y extremadamente peligrosa.

Buscar la verdad en “revolución”, escribir la verdad bajo el “socialismo” es poner, literalmente, la vida en peligro. Cuàntos periodistas y comunicadores sociales han “caìdo” bajo las balas asesinas del Moloch estatocràtico revolucionario en la era del protectorado cubano y cuàntos ha tenido que emigrar y adoptar el triste status de exiliado producto de las persecusiones y hostigamientos políticos del estado “cìvico-militar” bolivariano.

No cabe duda: el estado neostalinista y filotirànico que ha entronizado su perversa lógica sectaria y ominosamente excluyente ha mostrado su naturaleza instrìnseca: la vocación de mando cuartelario revestida de una profusa y sistemática propagandizaciòn ideológica al màs puro estilo goebbeliano: “repetir cada mentira mil veces hasta trocarla en una “verdad” oficial a través de la entelequia pseudopolìtica denominada “sistema nacional de medios públicos”, eufemísticamente llamado SIBCI.

En Venezuela el comunicador social que osa o se atreve a ejercer con dignidad y honestidad su profesión, ¡oh Sancho, con el tinglado jurídico-institucional coacctivo y coercitivo ha de topar!

Cuesta un ojo y parte del otro a un periodista conseguir una información proveniente de fuentes oficales; un dato, una estadística, una relación porcentual sobre temas sensibles que le concierna a la sociedad venezolana. A guisa de ejemplo: es prácticamente imposible que el estado autorice, conforme a la ley, a un periodista realizar una entrevista a un preso político; en cualquier parte del mundo es perfectamente legal y apegado a derecho que el periodista entreviste al prisionero político o de conciencia; en Venezuela este derecho constitucional està confiscado y vedado discrecionalmente por el gran Moloch del ogro populista filantrópico que esgrime hipócritamente los derechos humanos desconociéndolos y violentàndolos de modo flagrante y sin escrúpulos.

Los constantes y arteros zarpazos a la libertad de expresión y al libre ejercicio de la libre circulación de las ideas en Venezuela son tristes y malas noticias de la vida cotidiana. Obviamente, un “periodismo” mercenario y por encargo prolifera desde las altas esferas gubernativas sin el màs mínimo respeto y observancia a la decencia y al código de ética del periodista. “Periodistas” tarifados y pagados por la nòmina del ministerio o de la gobernación o de la Alcaldìa o del instituto u Organismo Pùblico que cubren únicamente la fuente del Despacho que le cancela sus canonjías o becas salariales. “Periodistas-sicarios” (propagandistas de la ignominia) que jamàs informan de una manifestación de protesta ni de una tranca de una arteria vial por falta de agua o energía eléctrica. Son los “periodistas” que doran la píldora de la realidad agreste y hostil de las colas que mantienen en vilo al ciudadano. Esos “periodistas” militantes de la canalla y del partido único son los que envilecen y degradan la profesión. “Periodistas” camaleones, apologetas del desasosiego, edulcorantes de la infamia y la escasez, justificadores del ideologema del odio clasista y vergonzante lame suela del poder despótico, siervos inmorales de la “nueva gleba” socialista.

“poesìa” y “poetas” por encargo

LOS “POETAS” POR ENCARGO.

Los “poetas” por encargo se reùnen congregados por las desteñidas banderas de la hagiografìa y las odas exegèticas al gran santòn insepulto. Tres dìas “departiendo” en lugares “expropiados” bajo los influjos de la luna llena y los desvarìos de hybris. Sus licores azules los extravìan al ritmo de letanìas y quincallas y los autoproclamados “poetas de la revoluciòn” y de la nueva patria prorrumpen versìculos dominicales que luego la “artillerìa de las gònadas” publicaràn bajo los ròtulos de antologìa selecta de “poetas socialistas”.

Lluvias de mi infancia

“Lluvias de mi infancia”.
por: Rafael Rattia

Aquellas lluvias menudas y abundantes
de mi infancia cimarrona
en el caño de Araguao
Vuelven hoy con el ritmo diminuto de un diluvio
incesante
Son las mismas lluvias de hace medio siglo
sòlo que esta vez sus menudas gotas
lejanas y brillantes
caen sobre mi cabeza
màs adentro en los pièlagos de mi memoria
y no dejan de mojarme
y me inundan las lluvias abundantes
que vuelven insistentes y me traen
noticias redivivas
sobre la resurrecciòn de mi padre.

Escribir y no escribir

¿Por què un escritor tiene necesariamente que escribir todos los dìas? A un escritor tambièn le es dado, haraganear, plantarse en la morosidad del “duce farniente”, no escribir tambièn es un derecho al cual le està permitido. Negarse a escribir es, como toda razòn, una asunciòn ètica a la pereza, como gustaba decir a Paul Lafargue. Aventarse lejos de la escritura y gastar los dìas y las noches en no hacer absolutamente nada relacionado con la escritura es tambièn parte intrìnseca del oficio del escritor. No se trata de “vacatio scrip”, se trata de una elecciòn plena de quien dedica su vida entera a esa lepra incurable del espìritu que es el oficio de escribir. Negarse a escribir para reafirmar la condiciòn y genuina naturaleza del escritor es una decisiòn inalienable de quien ha sido condenado a la tarea sisìfica de escribir el infinito palimpsesto de la grafìa sobre la pàgina del mundo de la vida.

EL MAR

EL MAR.
un poema de Rafael Rattia

La polifonìa cadenciosa del mar
me trae recuerdos
inenarrables de un tiempo
escondido entre los pliegues
de la memoria
fluvial
Mi mar es dulce
El mar habla una lengua extraña
que nadie entiende
y pocos comprenden
El mar escribe caligrafìas
dùctiles en el rostro cambiante
y siempre idèntico a sì mismo.

Ansiedad

Un poema de Rafael RATTIA.

Ansiedad.

Nada me calma, nada me sosiega
mi ansiedad no se redime con alicientes
terrenales
soy esta inquietud impasible que
ama el incordio de las horas aciagas.
mi cerebro es un vértigo de ideas
desesperadas e inconexas
que se disipan al nacer.