MALL: el cielo, el infierno

 

RAFAEL RATTIA

 

“Quien ha pensado lo màs hondo ama lo màs vivo”.

Horderlin

 

En el mes de Julio del año 2005, un prestigioso y por demás calificado Jurado examinador, internacionalmente respetable, seleccionó el poemario MALL como merecedor del primer premio de la XVI Bienal de literatura José Antonio Ramos Sucre firmado por el seudónimo Roldán Roncesvalles. Abierta la plica de rigor la ganadora resultó ser la poeta caraqueña Julieta León (Caracas, 1949).

La escritora es egresada en Filosofía y en Letras por la UCV con una tesis titulada: “Tomo la calle”. Bajo la égida tutorial de grandes maestros de la escritura creativa como Elì Galindo, Eleazar León y Rafael Cadenas, la autora de este libro terrible ha venido edificando un corpus literario en el campo de la poesía que le ha granjeado el respeto y admiración de quienes han alcanzado cotas de reverencial consideración y grande estima dentro de la comunidad de creadores venezolanos de las últimas décadas.

Hace exactamente once años tuve la suerte de leer la primera edición de este perturbadoramente hermoso libro y confieso haber quedado marcado para siempre por sus aciertos verbales y por su contundencia lingüística como pocas veces suele verse en nuestro panorama poético de los últimos tiempos.

Un poco màs de una década después accedo a la grata relectura de una segunda edición de unos modestos 500 ejemplares sobriamente editados bajo los cuidados tipográficos de la Editorial Latina en Caracas, Venezuela, en el mes de Agosto de 2016. Enhorabuena la poeta coloca en manos de sus devotos lectores esta edición bellamente confeccionada, esmeradamente transcripta, pulcramente editada con el color amarillo que para Kandinsky era el color de la locura. Porque, todo hay que decirlo; en un país enloquecido y signado por la hybris y la desmesura, ser cuerdo es un peligro y, acoto de inmediato, ¡que peligro!

Un rasgo distintivo dignísimo de destacar en esta segunda edición de Mall es el carácter bilingüe del mismo. Es una conmovedora edición español/inglès llevada a cabo por el grupo de River Poets de la University of Bloomsburg de los Estados Unidos de América.

El poemario està subdividido a la manera del gran Dante Alighieri en la tríada Infierno, Purgatorio y Paraíso y està compendiado en poco màs de doscientas páginas de intenso trasegar de auténtica y genuina poesía. Cada palabra en este libro es viva y vivificadora expresión de poesía honda y acendrada.

En la contraportada del poemario se lee que se trata de “un libro con una voz nítida y depurada, con una mirada irónica e incisiva que, actualizando mitos occidentales, revela aspectos de las sociedades contemporáneas con su desenfreno consumista, los mercados del deseo y de la carne y la soledad del hombre en los templos del comercio”.

En sí mismo el libro es una espléndida totalidad orgánica que exhibe una maravillosa coherencia temática y estructural que revela su carácter testimonial de una época caracterizada por la enajenación del sujeto por la mercancía, la alienación y cosificación del ser por el extrañamiento que produce el fetichismo mercantil; los grandes centros comerciales son inmensos promontorios de mercancías que reifican la consciencia del individuo. Mall es, casi literalmente, una fotografía de la vida, su escritura proyecta de un modo diáfano y meridiano la ansiedad psíquica de esos seres espectrales que pululan como sombras chinescas por las interioridades y escondrijos de esas otras iglesias de nuestra ingrávida y descreída contemporaneidad consumista.

Las páginas memorables de este libro albergan seres extraordinarios; por rieles de sus fulgurantes versos transitan

Desde temprano (…) toda laya de gentes

Banqueros prostitutas mendigos

Malabaristas rateros estafadores

Adolescentes niños amas de casa

Proxenetas enfermeras locos

Ansiosos

Aguardan la llamarada del infierno

 

Ciertamente, en el vientre luciferino de los grandes Mall del orbe se pueden observar la proximidad insospechada entre Jerusalén y Sodoma. Gracias al portento magistral de la extraordinaria destreza escritural de la poeta León lo cotidiano se vuelve extraordinario, lo próximo parece venido del màs lejano pretérito navegando por las aguas de la memoria, por los ríos de los morosos siglos del Leteo. La autora se sumerge y toca los abismos de la sociedad alienada y describe con versos de oro y con impecables filigranas las simas de los topos infernales de sociedad postindustrial dejando al lector ante la estupefacción de su propio asombro y desconcierto.

Decir la verdad por medio del poema, en este bellísimo libro se instaura la función ontológica del discurso metafórico; la autora logra asir los emblemas màs relevantes de la mitología griega antigua y lo contemporiza actualizándolos de un modo tan singular que el lector se siente gratamente emplazado a volver a los clásicos. El texto hace gala de inextricable unidad entre pedagogía y poesía. Hay realidad en el poema y poesía en la realidad y esta doble reciprocidad convierte el texto poético en Julieta León es una unidad dual al tiempo que en una dualidad única como entidad expresiva.

Enhorabuena adviene a la panorámica superficie de nuestra literatura venezolana esta segunda edición de un libro imprescindible como este. Nadie que ose leerlo puede salir indemne de la maravillosa experiencia que significa su lectura.

 

 

 

 

 

 

 

 

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MALL: el cielo. el infierno

MALL: el cielo, el infierno

 

RAFAEL RATTIA

 

“Quien ha pensado lo màs hondo ama lo màs vivo”.

Horderlin

 

En el mes de Julio del año 2005, un prestigioso y por demás calificado Jurado examinador, internacionalmente respetable, seleccionó el poemario MALL como merecedor del primer premio de la XVI Bienal de literatura José Antonio Ramos Sucre firmado por el seudónimo Roldán Roncesvalles. Abierta la plica de rigor la ganadora resultó ser la poeta caraqueña Julieta León (Caracas, 1949).

La escritora es egresada en Filosofía y en Letras por la UCV con una tesis titulada: “Tomo la calle”. Bajo la égida tutorial de grandes maestros de la escritura creativa como Elì Galindo, Eleazar León y Rafael Cadenas, la autora de este libro terrible ha venido edificando un corpus literario en el campo de la poesía que le ha granjeado el respeto y admiración de quienes han alcanzado cotas de reverencial consideración y grande estima dentro de la comunidad de creadores venezolanos de las últimas décadas.

Hace exactamente once años tuve la suerte de leer la primera edición de este perturbadoramente hermoso libro y confieso haber quedado marcado para siempre por sus aciertos verbales y por su contundencia lingüística como pocas veces suele verse en nuestro panorama poético de los últimos tiempos.

Un poco màs de una década después accedo a la grata relectura de una segunda edición de unos modestos 500 ejemplares sobriamente editados bajo los cuidados tipográficos de la Editorial Latina en Caracas, Venezuela, en el mes de Agosto de 2016. Enhorabuena la poeta coloca en manos de sus devotos lectores esta edición bellamente confeccionada, esmeradamente transcripta, pulcramente editada con el color amarillo que para Kandinsky era el color de la locura. Porque, todo hay que decirlo; en un país enloquecido y signado por la hybris y la desmesura, ser cuerdo es un peligro y, acoto de inmediato, ¡que peligro!

Un rasgo distintivo dignísimo de destacar en esta segunda edición de Mall es el carácter bilingüe del mismo. Es una conmovedora edición español/inglès llevada a cabo por el grupo de River Poets de la University of Bloomsburg de los Estados Unidos de América.

El poemario està subdividido a la manera del gran Dante Alighieri en la tríada Infierno, Purgatorio y Paraíso y està compendiado en poco màs de doscientas páginas de intenso trasegar de auténtica y genuina poesía. Cada palabra en este libro es viva y vivificadora expresión de poesía honda y acendrada.

En la contraportada del poemario se lee que se trata de “un libro con una voz nítida y depurada, con una mirada irónica e incisiva que, actualizando mitos occidentales, revela aspectos de las sociedades contemporáneas con su desenfreno consumista, los mercados del deseo y de la carne y la soledad del hombre en los templos del comercio”.

En sí mismo el libro es una espléndida totalidad orgánica que exhibe una maravillosa coherencia temática y estructural que revela su carácter testimonial de una época caracterizada por la enajenación del sujeto por la mercancía, la alienación y cosificación del ser por el extrañamiento que produce el fetichismo mercantil; los grandes centros comerciales son inmensos promontorios de mercancías que reifican la consciencia del individuo. Mall es, casi literalmente, una fotografía de la vida, su escritura proyecta de un modo diáfano y meridiano la ansiedad psíquica de esos seres espectrales que pululan como sombras chinescas por las interioridades y escondrijos de esas otras iglesias de nuestra ingrávida y descreída contemporaneidad consumista.

Las páginas memorables de este libro albergan seres extraordinarios; por rieles de sus fulgurantes versos transitan

Desde temprano (…) toda laya de gentes

Banqueros prostitutas mendigos

Malabaristas rateros estafadores

Adolescentes niños amas de casa

Proxenetas enfermeras locos

Ansiosos

Aguardan la llamarada del infierno

 

Ciertamente, en el vientre luciferino de los grandes Mall del orbe se pueden observar la proximidad insospechada entre Jerusalén y Sodoma. Gracias al portento magistral de la extraordinaria destreza escritural de la poeta León lo cotidiano se vuelve extraordinario, lo próximo parece venido del màs lejano pretérito navegando por las aguas de la memoria, por los ríos de los morosos siglos del Leteo. La autora se sumerge y toca los abismos de la sociedad alienada y describe con versos de oro y con impecables filigranas las simas de los topos infernales de sociedad postindustrial dejando al lector ante la estupefacción de su propio asombro y desconcierto.

Decir la verdad por medio del poema, en este bellísimo libro se instaura la función ontológica del discurso metafórico; la autora logra asir los emblemas màs relevantes de la mitología griega antigua y lo contemporiza actualizándolos de un modo tan singular que el lector se siente gratamente emplazado a volver a los clásicos. El texto hace gala de inextricable unidad entre pedagogía y poesía. Hay realidad en el poema y poesía en la realidad y esta doble reciprocidad convierte el texto poético en Julieta León es una unidad dual al tiempo que en una dualidad única como entidad expresiva.

Enhorabuena adviene a la panorámica superficie de nuestra literatura venezolana esta segunda edición de un libro imprescindible como este. Nadie que ose leerlo puede salir indemne de la maravillosa experiencia que significa su lectura.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mall: el cielo, el infierno

MALL: el cielo, el infierno

RAFAEL RATTIA

“Quien ha pensado lo màs hondo ama lo màs vivo”.

Horderlin

En el mes de Julio del año 2005, un prestigioso y por demás calificado Jurado examinador, internacionalmente respetable, seleccionó el poemario MALL como merecedor del primer premio de la XVI Bienal de literatura José Antonio Ramos Sucre firmado por el seudónimo Roldán Roncesvalles. Abierta la plica de rigor la ganadora resultó ser la poeta caraqueña Julieta León (Caracas, 1949).

La escritora es egresada en Filosofía y en Letras por la UCV con una tesis titulada: “Tomo la calle”. Bajo la égida tutorial de grandes maestros de la escritura creativa como Elì Galindo, Eleazar León y Rafael Cadenas, la autora de este libro terrible ha venido edificando un corpus literario en el campo de la poesía que le ha granjeado el respeto y admiración de quienes han alcanzado cotas de reverencial consideración y grande estima dentro de la comunidad de creadores venezolanos de las últimas décadas.

Hace exactamente once años tuve la suerte de leer la primera edición de este perturbadoramente hermoso libro y confieso haber quedado marcado para siempre por sus aciertos verbales y por su contundencia lingüística como pocas veces suele verse en nuestro panorama poético de los últimos tiempos.

Un poco màs de una década después accedo a la grata relectura de una segunda edición de unos modestos 500 ejemplares sobriamente editados bajo los cuidados tipográficos de la Editorial Latina en Caracas, Venezuela, en el mes de Agosto de 2016. Enhorabuena la poeta coloca en manos de sus devotos lectores esta edición bellamente confeccionada, esmeradamente transcripta, pulcramente editada con el color amarillo que para Kandinsky era el color de la locura. Porque, todo hay que decirlo; en un país enloquecido y signado por la hybris y la desmesura, ser cuerdo es un peligro y, acoto de inmediato, ¡que peligro!

Un rasgo distintivo dignísimo de destacar en esta segunda edición de Mall es el carácter bilingüe del mismo. Es una conmovedora edición español/inglès llevada a cabo por el grupo de River Poets de la University of Bloomsburg de los Estados Unidos de América.

El poemario està subdividido a la manera del gran Dante Alighieri en la tríada Infierno, Purgatorio y Paraíso y està compendiado en poco màs de doscientas páginas de intenso trasegar de auténtica y genuina poesía. Cada palabra en este libro es viva y vivificadora expresión de poesía honda y acendrada.

En la contraportada del poemario se lee que se trata de “un libro con una voz nítida y depurada, con una mirada irónica e incisiva que, actualizando mitos occidentales, revela aspectos de las sociedades contemporáneas con su desenfreno consumista, los mercados del deseo y de la carne y la soledad del hombre en los templos del comercio”.

En sí mismo el libro es una espléndida totalidad orgánica que exhibe una maravillosa coherencia temática y estructural que revela su carácter testimonial de una época caracterizada por la enajenación del sujeto por la mercancía, la alienación y cosificación del ser por el extrañamiento que produce el fetichismo mercantil; los grandes centros comerciales son inmensos promontorios de mercancías que reifican la consciencia del individuo. Mall es, casi literalmente, una fotografía de la vida, su escritura proyecta de un modo diáfano y meridiano la ansiedad psíquica de esos seres espectrales que pululan como sombras chinescas por las interioridades y escondrijos de esas otras iglesias de nuestra ingrávida y descreída contemporaneidad consumista.

Las páginas memorables de este libro albergan seres extraordinarios; por rieles de sus fulgurantes versos transitan

Desde temprano (…) toda laya de gentes

Banqueros prostitutas mendigos

Malabaristas rateros estafadores

Adolescentes niños amas de casa

Proxenetas enfermeras locos

Ansiosos

Aguardan la llamarada del infierno

Ciertamente, en el vientre luciferino de los grandes Mall del orbe se pueden observar la proximidad insospechada entre Jerusalén y Sodoma. Gracias al portento magistral de la extraordinaria destreza escritural de la poeta León lo cotidiano se vuelve extraordinario, lo próximo parece venido del màs lejano pretérito navegando por las aguas de la memoria, por los ríos de los morosos siglos del Leteo. La autora se sumerge y toca los abismos de la sociedad alienada y describe con versos de oro y con impecables filigranas las simas de los topos infernales de sociedad postindustrial dejando al lector ante la estupefacción de su propio asombro y desconcierto.

Decir la verdad por medio del poema, en este bellísimo libro se instaura la función ontológica del discurso metafórico; la autora logra asir los emblemas màs relevantes de la mitología griega antigua y lo contemporiza actualizándolos de un modo tan singular que el lector se siente gratamente emplazado a volver a los clásicos. El texto hace gala de inextricable unidad entre pedagogía y poesía. Hay realidad en el poema y poesía en la realidad y esta doble reciprocidad convierte el texto poético en Julieta León es una unidad dual al tiempo que en una dualidad única como entidad expresiva.

Enhorabuena adviene a la panorámica superficie de nuestra literatura venezolana esta segunda edición de un libro imprescindible como este. Nadie que ose leerlo puede salir indemne de la maravillosa experiencia que significa su lectura.

Las palabras conjugadas de Mery Sananes

RAFAEL RATTIA

Las enigmáticas bondades del destino quisieron que este libro de la poeta Mery Sananes vinieran hasta mì en tiempos tan convulsos como inciertos.

El copyright del libro “Palabras conjugadas” dice que fue impreso en el mes de Julio del presente año 2016 en los Talleres “La perla, CA” y la Càtedra “Pìo Tamayo” de la Universidad Central de Venezuela con un modesto tiraje de 15.000 ejemplares. Para ser un libro de poesía es una edición de considerable tiraje. Venezuela es un país que desde tiempos coloniales ha leído poesía con singular avidez pero hay tiempos màs auspiciosos y propicios para la lectura de poesía que otros.

Càsi un centenar de poemas conforman este poemario de Sananes dedicado a ser en su esplèndido anonimato; no hay mejor dedicatoria que esa que va dirigida al humano ser, a la doliente humanidad que vive la vividura del vivir en la intensidad de la palabra dicha al fragor de la pronunciación, del decir diciendo.

La escritora postula en este libro la urgencia de una voz que privilegie el saber fonèmico, la eufonía de la voz que enuncia la vida que otorga sentido al estar en el mundo. Más allà de toda grafía escritural el lector lee los textos poéticos de Sananes y se asombra de constatar el canto subyacente en cada verso labrado por su trazo firme, terso, meditado y, màs aùn, sentido en lo hondo del ser. No tengo la menor duda; la poética contenida en estos textos conjugados proclaman una cierta epifanìa de la imaginación lìrica. La escritora se interroga sobre si, efectivamente, las palabras fundantes del cosmos humano podrían experimentar un retorno a sus conjugaciones originarias, genésicas… Esa preocupación esencial que exhalan sus textos me remiten a lo que los antiguos griegos denominaban con la palabra apocatástasis, es decir; la reconciliación del ser consigo mismo y con el mundo. El ars poética propuesta en las páginas de este libro no tiene discusión. Una inveterada pulcritud léxica se adueña de cada verso que ordena una sintaxis de música telúrica afincada en la angustiosa y angustiante tarea de vivir. “Palabras conjugadas” nos estremece la sensibilidad del lector y recuerda que primero es el vivir, el mandato insoslayable, luego se escribe en los pliegues del aire y por último se rasga la página con la grapheim. La poiesis de Sananes es testamento de su paso por la tierra seca y desolada de un tiempo inclemente que nunca diò sosiego a los grandes desafíos de la especie humana. En el poema titulado “La canción rota” dice:

“Pertenezco a esa especie colectiva

Empeñada en quebrar el ruido con una

Palabra que aùn no se ha construido” (…)

La memoriosa conmoción de un recuerdo es imagen que perturba la capacidad intelectiva del lector. El lector que se acerca a la gratificante intimidad de estos textos no puede evadir el sentimiento de gratitud con la poeta por poner en la página imágenes tan desgarradoramente cálidas y tan inocentes que parecieran venir de una memoria edénica, paradisíaca. Toda la poesía de Sananes es un terco y arrebatado exhorto a la ternura, un emplazamiento al amor y el amar contra el morir y estos textos son una expresión patentizada de ello.

Lo que sì no se oculta en esta poesía de Sananes es su profundo y raigal eco libertario y el poema es, en estos textos de libertad y esperanza, una forma de conocimiento, un camino tortuoso para acceder a la verdad que conduce inexorablemente a la libertad. Leer los textos poéticos contenidos en “Palabras conjugadas” es, también, ex aequo, leerse uno mismo en nuestra propia interioridad psicológica. La escritura poética propuesta en este libro es altamente terapéutica, balsámica, “sanadora” en lo que toca a nuestra herida esencial: ser uno mismo, reconocerse uno en sì mismo y consigo mismo desde la alteridad de la escritura del otro.

La palabra ìngrima, desnuda, solitaria, en su original estado virginal de no pronunciación, la palabra en estado de gestación con sus sonidos morfogenèsicos nacimientales; a esa palabra busca acercarse la escritura de Sananes y estimo que su hercúleo esfuerzo intelectual es no sòlo vàlido sino màs bien plausible y altamente encomiable. Desde estas líneas saludamos esta magnìfica y munificente obra de pura poesía y auguramos para ella y su autora el mejor de los destinos que seguro estoy de ello sabrà labrarse por sus incontables virtudes literarias y estèticas.

Crítica, reseña y comentario

Crìtica, reseña y comentarioRafael Rattia
El Maestro lo dijo de manera insuperable; “el que estè libre de culpas que lance la primera piedra…” Basta con estar vivos para ser susceptibles, merecedores o no, de ser criticados por nuestros semejantes. La crìtica y la autocrìtica son dos aspectos que las màs de las veces van de la mano. Dirìa Jorge Luis Borges, una especie de amonedamiento envuelve la relación dialógica entre crìtica y autocrìtica. La crìtica textual es una actividad literaria que viene de lejos; desde los albores del libro mismo se conoce el ejercicio del fenómeno crìtico asociado el contenido del libro. Los sofistas eran grandes “gladiadores” de la palabra, artistas del birlibirloque, expertos del estratagema y el ardid semàntico en el arte de la persuasión discursiva, del convencimiento o disuasión verbal. Desde los tiempos de brillante esplendor de los discípulos de Protàgoras de Gorgias, en la antigüedad griega, hubo “críticos literarios”. Y durante el Renacimiento, nos dice Roland Barthes, hubo una figura conocida con el nombre de Retor que se destacó de modo sobresaliente en las artes verbales de la oratoria. Eventualmente el Retor también incursionaba en el terreno minado de la crìtica. Obviamente, para hacer crítica literaria menester es estar dotado de un nada desdeñable arsenal de herramientas teórico-metodològicas (caja de herramientas la llama Foucault) que permitan al crìtico abordar con conocimiento de causa y razón suficiente las aristas complejas de cada obra en sus características singularidades. La materia textual es ámbito de estudio y análisis reflexivo que no le son ajenos al crìtico. El libro es al crìtico lo que la sociedad es al Sociòlogo o el hombre al Antropòlogo, mutatis mutandis.

La reseña literaria, en cambio, se ocupa de dar a conocer el libro y sus rasgos característicos; el título, autor, año de publicación, editorial, tipo de papel, elementos que intervienen en la confección y elaboración del libro en cuestión. El reseñista bibliográfico no necesariamente està obligado a hacer crìtica literaria pero es deber insoslayable del crìtico dar a conocer los rasgos distintivos màs relevantes del libro objeto de crìtica.

El reseñista se ocupa del libro, digamos, en un nivel básico; comenta, grosso modo, las líneas gruesas del libro, sus propósitos y objetivos si los tuviere, habla sobre la trayectoria literaria del autor, sobre el género al cual pertenece el libro de marras y sus posibles filiaciones artísticas y estéticas con otras bibliografías o referencias biblio-hemerográficas. La reseña tiene sus nichos naturales en las secciones de arte y cultura de los periódicos nacionales y regionales; la crìtica literaria, en cambio, se refugia en revistas màs especializadas y de carácter académico y de investigación científica y literaria o filológica. La tradición crìtica en Venezuela ha estado asociada a los centros académicos universitarios y a publicaciones periódicas especializadas. No obstante, con la proliferación de la literatura y la creación literaria digital en internet las revistas en formato de papel han dado paso a espacios virtuales como páginas web o blogs o páginas personales de autor en redes sociales. Tal es el caso de, por ejemplo, Google Plus, Facebook, Blogspot, Turbln, Instagram, TweetLonger, etc.
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La casa del ser

La casa del ser.    

Rafael Rattia

 

En algún aforismo filosófico de la vasta e intrincada obra intelectual del pensador alemán Martìn Heidegger el eminente profesor de Friburgo dijo que el lenguaje era la casa del ser. Por supuesto que el lenguaje habita al ser y es habitado por èl. Posee y es poseído por el humano ser. Quien habla es a su vez hablado por el lenguaje. Dice la semióloga Julia Kristeva que el lenguaje es “ese desconocido” que permanece ilegible e impone múltiples lecturas siempre inèditas y no pocas veces ininteligibles. El homo lingüísticus nombra lo desconocido y renombra lo humanamente conocido en un esfuerzo y desafío ilimitado que la misma especie humana no sabe hacia dònde conduce. ¿Cuàles son las fronteras del lenguaje? ¿acaso tiene fronteras ese poderoso instrumento de comunicación que distingue al animal que fabla, dialoga, interroga y responde inùtilmente a sus propias irresueltas preguntas que le asedian desde siempre?

Soy yo en la medida que hablo y digo lo que creo ser en la inacabada búsqueda de identidad de mi mismo con relación al otro que siempre voy siendo. Sì, porque pese a la ilusión de pretender ser quien soy siempre van a existir otros yoes que pugnan por imponerse en mi singularidad como ser humano que aspiro ser en mi devenir siendo que me distingue. Rimbaud lo dijo de un modo tan líricamente explìcito: “Je suis autre”. Mi ser siempre es otro, yo soy una pluralidad de especificidades que coexisten en mi ser total. Soy esta totalidad abierta que se proyecta hacia los demás seres humanos que le dan sentido a mi existencia. Nunca conoceremos a ciencia cierta la esencia última del ser pero vale la pena el esfuerzo de conocerse a sì mismo como querìa el que bebió la cicuta.

Existen personas cuya “casa” permanece deplorablemente sucia; sus enseres y atavíos verbales revelan la menesterosidad léxica que los caracteriza. La vulgata de sus oropeles lingüísticos delata el abandono de su casa. El oikos del espìritu està repleto de cachivaches verbales. Quien se expresa soezmente no es digno de habitar dignamente la casa del ser. Como dice el dicho: “dìme como hablas y te dirè quièn eres”. No se trata de exigirle a nuestros interlocutores que se expresen con el hermético y abstracto rigor de una poliglotìa plurisemàntica. No es necesario que increpemos a nuestros semejantes y le emplacemos a que hablen como un diccionario de voces extrañas de la lengua castellana. Basta -mejor dicho, es suficiente- con que nos esforcemos en hablar correctamente y hagamos un sacrificio por decir lo que es menester decir con un mínimo de decencia respetuosa hacia nuestra mater linguae en la que fuimos amamantados y criados desde la màs tierna infancia. Quien transgrede las normas elementales del lenguaje es capaz de burlar cualquier entramado del andamiaje jurídico-legal de una sociedad. El irrespeto al lenguaje es de suyo el irrespeto al ser; al espíritu del ser habita la casa de la humanidad. Tropos, metáforas, sinonimias, sinécdoques, paranomasias, estructuras sintácticas que nos brindan posibilidades ciertas de expresarnos con soltura ante nuestros semejantes y comerciar con ellos simbólicamente en una inagotable interacción comunicativa que nos permite buscar y buscarnos a nosotros mismos formulándonos y contestándonos interrogantes que operan como auténticos desafíos del espíritu.

Limpiar la casa es asear el espíritu; deslastrarlo de todo tipo de suciedades verbales que afean las palabras y las envilecen hasta el hartazgo. Hace falta llevar a cabo en todo el territorio nacional una cruzada por el adecentamiento y recuperación de la palabra; devolverle su antiguo brillo y restaurarle su hermoso esplendor. No hay tiempo que perder! 

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